Poesía

 

CIUDAD, OSCURA FORTALEZA

y otros poemas de Rafael Cruz

 

1

Regresa la mirada
de palpar las faldas de la noche
Luna, Sábana, Madre.
Aquí duermen
las palabras de leche,
aquí los pensamientos
se quiebran como espejos
y el Minotauro aguarda
mientras la ciudad,
reclinada, duerme
sin argumento su locura.

2

Apuntalo la cabeza
con el puño
y a fuerza de mordiscos
voy segando
estas cuatro palabras,
esta piel amarilla
que envuelve la garganta,
esta corteza gris
ventana de papel
por donde asoma un ojo
en una sábana gastada ya
de sueños.

3

Cerró su viejo diccionario
y fue sin detenerse a descubrir
palabras que en el cielo
las aves imprimían,
el crecer despreocupado
de las raíces,
la lentitud del sol
en su caída.
Mas cuando el musgo vió
crecido entre sus dedos
de liquen coronada su frente
y que sus pensamientos
eran trozos de hierba
arrancados de cuajo
por las cabras,
regresó asustado.

4

Claustro donde la soledad
puebla los armarios,
cajón por donde el tiempo
se desliza sin remedio.
Este es mi territorio
aquí escribo intentando
reunir un poco más
de tierra donde asirme,
un cuadro en que fijar
el pensamiento
una sábana en que sudar
el verano
un vaso en que beber
la noche.

5

Cuántas manos
inconscientes aprietan
cada día mi garganta,
en tanto que el vacío
se hace en mis pupilas
las miraré despacio
como a un cuadro.
¿Seré al menos
el pan de los gusanos?
¿Alimentaré por fin la tierra
con estiércol
o crujirán al fuego
los huesos para ganar espacio?
¿Dejarán sin apartarlo
que el espino en las cenizas
crezca junto al trigo?

6

Las palabras estallan
como bombas
o ríen como violines
mientras los muertos
fermentan bajo la tierra.

7

Los ojos como balcones tengo
¡Entra ya luz, que en esta celda
quedan cuatro paredes
por blanquear aún!

8

Las amanecidas eran
el duro reflejo de la noche,
paleta de colores
no nombrados donde el cuerpo
despegaba de las sombras.

9

En el espejo roto
mis manos sangran
como naranjas abiertas
por el escalofrío
de un cuchillo.

10

Si la luna nevara
enfriaría los sueños
de los que agazapados
entre sábanas esperan
el éxito mañana.
Tanto querer ser
tanto mareo por encontrar
un hueco, no un amigo
y tanta compañía muerta
sin dar fruto.

11

Mis pasos son jugadas de ajedrez
sobre el tablero de la vida,
el aire se repite
tomo un café
apuro un cigarrillo
respiro un poco más
de nuevo en posición.
¿Quién me sacude
quién me incita y me remueve,
a quién tengo que abatir
de quién es esta mano que me empuja?
Dime oh reina
de la magia del mundo
y sus encantos,
¿soy alfil
caballo
rey
peón?

12

Parado ya el reloj
suspendida en un instante
tu mirada,
inmóvil jardín
linterna de la noche
pentagrama del cielo,
ebria en la fragancia
sola en el abismo
se despeña.

13

El día me empuja
hacia la noche,
la noche me rechaza.
En el paréntesis
del crepúsculo
pongo la palabra.

14

Hinchamos las palabras
como globos que elevan
su impenetrable esencia,
aire dentro del aire
tegumento que al estallar
estrella su volumen
en el escaparate de los labios.

15

Apurando la noche
sangrándola de amor
como una llaga
nuestros cuerpos
se buscan como imanes
y luego se repelen
espalda contra espalda.

Libro Rafael Cruz

15 Comments

  1. Thank you so much for your kind words, Rummager. We are pleased to know that you liked the poem… All the best to you and congratulations for your excellent blog! 🙂

    Le gusta a 1 persona

  2. Absolutely mesmerizing! There’s magic, art, and passion in your words. I especially loved the part about hands bleeding like oranges opened by a knife. Beautiful.

    Me gusta

  3. Le hasard m’a conduit à ton blog, toute poésie m’envahit… Je sens que ce site va m’apporter beaucoup. Merci!

    Me gusta

  4. Muy agradecido por tu comentario, Leonardo. Nos satisface saber que estos poemas de Rafael Cruz han despertado tu interés. Tu blog, igualmente, ha despertado el nuestro porque está plagado de buena poesía. Una poesía sensible e intensa, donde palpita la palabra en una suerte de romántico enigma.
    Un abrazo.

    Me gusta

  5. Deslumbrante la poesía de Rafael Cruz, que parece proponernos para sus poemas las imágenes del cuarzo y, en ese cuerpo de cristal poliédrico, lo existencial, lo ético y lo lingüístico integran un solo ámbito inseparable, cuyas significaciones y signos se cruzan y se identifican.
    Al leer sus versos ocurre –o al menos a mí ha ocurrido– como si su sustancia se jugara cada vez en una de sus facetas y ésta fuera la entrada de luz en que las demás se iluminan.

    Saludos cordiales de Álvaro Lanz desde Bogotá, Colombia.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s