El Sueño de Polífilo, libro hermético del Renacimiento, publicado por el editor Jaume Vallcorba

El Sueño de Polífilo (Hypnerotomachia Poliphili) siempre ha constituído un misterio para los que lo han conocido; su influencia en la antiguedad, a partir del siglo XV cuando fue publicado en Venecia resultó extensa y relevante. Grandes autores -se cita incluso a Cervantes- lo consultaron. Hoy, en el siglo XXI, todos podemos hacerlo libremente gracias al empeño de un editor poco habitual, un editor independiente: Jaume Vallcorba, fundador de las editoriales Quaderns Crema, en catalán, y Acantilado, en castellano,  que ha muerto en los últimos dias de agosto de 2014.

Bh.2.14_k5v-k6rwf

Su trabajo de recolección fuera de las vides habituales ha tenido una gran recompensa para el lector. Gracias a su empeño, tachado no pocas veces de extravagante, se comenzó a formar  al calor de sus títulos una generación de escritores que Le Nouvelle Observateur llamaría -redundando- la nouvelle vague de la literatura catalana.

En Acantilado, una apuesta que pocos habrían hecho desde Barcelona, recuperó a Stefan Zweig y a otros importantes autores de la Viena finisicular, y llevó a cabo, entre otras cosas,  la insólita publicación de 2.700 páginas de las Memorias de Ultratumba de Chateaubriand o  las 1.700 páginas de los  Ensayos de Montaigne, ambos ediciones de éxito.
Finalmente, se hace necesaria una cita aparte para abarcar, siquiera sea con calificativos, el empeño genial, el ir más allá de los contemporáneo y trabarse hasta el fondo con la edición de Polífilo, el libro hérmético de amplios saberes del Renacimiento italiano, para conmemorar el medio milenio de su aparición.

Lo que sigue es el artículo del estudioso Javier Coria sobre este libro, Polífilo, que ahora podemos leer y contemplar gracias a un rasgo quijotesco, a un desarrollado gusto refinado por la publicación, del editor Jaume Vallcorba.

VALLCORBA
Jaume Vallcorba

EL SUEÑO DE POLÍFILO

 Hablaré de un libro que, desde que se publicó en Venecia en 1499, tiene un halo de misterio sobre su verdadero significado y su autor. Es la historia bastante excéntrica y recargada, de los amores oníricos y un tanto oscuros de un clérigo. Se trata del Hypnerotomachia Poliphili o El sueño de Polífilo cuyo autor, aún discutido, se cree que fue el monje dominico Francesco Colonna.

 El “Sueño” es un poema alegórico de estirpe medieval con clara vocación enciclopédica, porque contiene conocimientos arqueológicos, arquitectónicos, litúrgicos, epigráficos, gemológicos y hasta culinarios. Pero, durantes siglos, son muchos los autores que han buceado en su verdadero significado y se han apuntado toda clases de teorías sin que aún ninguna sea la definitiva. Está claro, par un lector experto, que contiene muchas claves alquímicas, pero como digo, su verdadero significado, aún no ha sido revelado. No es extraño que, una misteriosa sociedad secreta a la que pertenecieron muchos escritores y artistas, tuvieran esta obra como libro de cabecera. Me refiero a la Sociedad de la Niebla.

 El libro en realidad son dos escritos con distintas técnicas pero, según los expertos, proceden de la misma mano. Aunque parece que se unieron de una forma un tanto tosca. El primero nos cuenta el viaje onírico en primera persona de Polífilo, un viaje de carácter amoroso por regiones y construcciones alegóricas. Esto último podría explicar que, una de las primeras ediciones al castellano del libro, fuera hecha por el Colegio de Arquitectos de Valencia. En el segundo libro toma la palabra la amada Polia que se introduce en el mismo sueño.

 DEBATE SOBRE EL AUTOR

 Como dije, su autoría aún está en discusión. Poco se sabe de su autor y son varias las identidades que se barajan. Para unos Colonna era un fraile veneciano y para otros un noble romano. Aunque el original no apareció firmado, se llegó al nombre de Colonna de una forma harto curiosa. En una edición francesa del siglo XVI, el encargado de la traducción se dio cuenta que, uniendo las iniciales de los títulos de los capítulos, se podía leer: Poliam Frater Franciscus Columna Peramavit, y se relacionó este apellido con una famosa familia de la época. Ya en el siglo XX, hay autores que citan a un tal Felice Feliciano como autor del “Sueño” y aprecian en el acróstico solamente que: “Francesco amó a Polia”, pero no dice que escribiera el libro. Otras teorías hablan que el autor pudo ser León Battista Alberti, que fue poeta, arquitecto, lingüista, criptógrafo, arqueólogo… en fin, todas las materias que aparecen el en “Sueño”.

 Lo que sí sabemos es quién lo financió, pero no con qué motivo. Fue el Duque Leonardo Grassi. No sabemos nada del autor de los grabados, y por lo que está obra adquirió fama. En cambio, el nombre del impresor sí que lo sabemos, y también se descubrió de una forma curiosa. Resulta que en una fe de erratas que sólo tenían algunas ediciones, se pudo leer “Aldo el Viejo, impresor”.

 Sobre la lengua en que estaba escrito el original, también creó no pocos problemas a sus primeros lectores y traductores. En el texto se mezclaban el latín vulgar, el griego, el lombardo y hasta voces hebreas y caldeas. Pero para complicarlo más, su autor o autores, utilizaron palabras inventadas y un lenguaje pomposo y arcaizante que sacaba de quicio a sus críticos y traductores. Fue esta clara intención de enmascara el lenguaje, lo que le dio fama de libro esotérico, para iniciados. Es posible que la primera redacción se escribiera en italiano o latín, pero luego se encriptó con una mezcla de lenguas.

 INSPIRACIÓN DE ARTISTAS

 Son muchos autores que han citado o se han inspirado en el “Sueño”. Desde Rabelais hasta Cervantes. Alejandro Dumas escribió El capitán Pánfilo, de “pan”, que como “Poli”, significa “todo”, y “Filo”, que es “hijo”. Nerval se inspiró en el “Sueño” para su obra titulada Angelique. Rabelais utiliza algunos trucos del “Sueño” para esconder sus amores en Gargantúa. Rabelais era posiblemente Rosa-Cruz y Dumas, sin ninguna duda, perteneció a la Sociedad de la Niebla. Pero también tenemos rastros en las novelas de Julio Verne como El castillo de los Cárpatos o en el Viaje al centro de la Tierra, donde se habla de la fundación de una sociedad secreta formada por literatos. Hay autores que ven en el personaje de La vuelta al mundo en ochenta días, una referencia a lo que estamos hablando. En Phiélas Fogg estaría la clave. “Phiélas” puede descomponerse en “eas”, que en griego significa “todo”, que es equivalente a “Poli”. Lo del “Fogg” es más evidente, pues significa “niebla” en inglés.

 Pero no hay que ir muy lejos para encontrar como este libro inspiró a pintores como Delacroix o Poussin. Basta con pasear por el Claustro de la Universidad de Salamanca, para ver en sus paredes grabados de este libro. Es más, hay zonas de los jardines de Aranjuez y de Versalles, que están sacados de las ilustraciones del “Sueño”.

 Quizás, el “Sueño” sea el primer Manifiesto Hermético del Renacimiento. Un manual en clave donde se expresa una doctrina que se quería salvaguardar de las persecuciones. Una doctrina basada en la Vieja Religión, la de las corrientes neopaganas que practicaban en la Academia de los Príncipes y en las sociedades secretas de la época. Quizás ese amor a Polia sea el simbolismo de un amor a esos conocimientos heréticos y secretos. Pero todo, de momento, queda en un quizás, por lo menos por mí parte.

Foto de La Vanguardia

 © JAVIER CORIA

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s